Happy Brain · Newsletter · Edición #2 · 🌐 Historia 4 de 6

Web renovada: 100% Happy Brain

Captura de la web renovada de ASSYSTU, viva y 100% Happy Brain

Esta vez no te traigo un tip ni una función nueva. Te traigo una historia: la de nuestra propia web, que pasó de estar congelada en el tiempo a estar viva, muy viva, y hoy 100% Happy Brain. Si alguna vez sentiste que tu página "ya no eres tú", esto es para ti.


Capítulo 1 · El carnet que ya no eras tú

Durante años tuvimos la web de ASSYSTU, la que usaba para mi negocio de consultoría SAP. ¿Cada cuánto tiempo la actualizábamos? Casi nunca.

Ahí seguían publicados cursos de hace años y personas que en algún momento fueron parte del equipo, con quienes ya no trabajábamos hace rato. El contacto y el cariño se mantienen, pero no tenía sentido que la página los siguiera mostrando como si fuera ayer. Lo mismo con los servicios: el negocio iba cambiando, ajustábamos ideas, probábamos cosas nuevas, y la página ni se enteraba.

¿Por qué pasaba esto? Seamos francos: actualizar una página web era un cacho. Para alguien que no sabe de páginas, siempre fue un cacho. Tenías que pedírselo a alguien, y ese alguien, por mucho empeño que le pusiera, casi nunca era de tu negocio ni de tu equipo. Para una empresa chica o mediana era un soberano cacho, porque la página nunca terminaba de verse como uno la quería.

Resultado: una web vieja, estancada, congelada en el tiempo y desconectada del negocio. Como ese carnet de identidad tuyo a los cinco años: lo miras hoy, con 30, 40 o 50, y ese ya no eres tú.


Capítulo 2 · Hoy el mundo es otro

La buena noticia: mantener una página que de verdad te represente hoy es totalmente posible. Hay miles de opciones, desde Lovable hasta Claude Code, y varias más.

En nuestro caso usamos dos: Notion AI para pensar y Claude Code para construir. En Notion planificamos todo a nivel conceptual, y en Claude Code lo implementamos.

Te cuento cómo fue en abril, cuando decidimos renovarla:

  1. Primero, Notion. Definimos qué queríamos cambiar y cuál era el nuevo enfoque. Diseño, ideas, conceptos, referencias de otras herramientas. Esta fue la parte más lenta: una semana, un poco más, iterando. Nada técnico todavía, puro diseño conceptual.
  2. Después, lo técnico. No queríamos amarrarnos a WordPress ni a ninguna herramienta que nos encajonara en un formato o una estructura. Queríamos libertad, y hoy ya se puede. Armamos un documento técnico con todo lo ya diseñado y se lo pasamos a Claude Code.
  3. Y a producción. Los ajustes tomaron medio día, quizás menos. En un día estaba como lo esperábamos. Sí, pueden venir iteraciones después, y nadie te va a vender humo: a veces toma unos días más estabilizar. Pero algo que por años se vio imposible nos tomó una semana de diseño más un día, aproximado, para dejarlo en vivo.

Capítulo 3 · Una web que respira

Y acá viene lo mejor. Una vez publicada, empezó el feedback de verdad.

Íbamos a reuniones a contar nuestros servicios y aparecían preguntas sobre cosas que todavía no teníamos del todo formalizadas. Las ideas estaban en nuestra cabeza, pero faltaba bajarlas. ¿Qué significaba eso? Que había que actualizar la página: hablar mejor de la transformación, de las dimensiones, de los pilares.

Así nacieron páginas nuevas. Nos dimos cuenta de que convenía separar tres cosas:

  • Happy Brain como concepto y método.
  • La oferta para personas.
  • La oferta para empresas y equipos.

A mediados de junio hicimos ese trabajo. El rediseño tomó un par de días. Y la implementación, un par de horas. La velocidad, la autonomía, la flexibilidad y la capacidad de hacerlo nosotros mismos son ridículas, en el buen sentido. Otro mundo.


La web hoy: viva, muy viva

Por eso el título de esta edición no es puro marketing: la web está viva, muy viva, y 100% Happy Brain. Ya no es un folleto congelado, es algo que crece al ritmo del negocio. Tres ejemplos que ya puedes ver y que son parte de ese crecimiento:

Y esto recién parte: la página va a seguir creciendo a un ritmo totalmente distinto al de antes.

Esa es la diferencia de fondo. Antes tu web era un carnet viejo. Hoy puede ser un espejo que se actualiza contigo.